Cuaderno de Bitácora

Rápidamente después de su salida de Yakarta el 12 de abril de 2018, Flor de Pasión fondeó en las proximidades del célebre volcán responsable de una catástrofe planetaria en 1883. Antes de retomar la navegación para continuar la travesía del océano Índico. Cerca, bajo la responsabilidad de una tripulación de cuatro marineros, embarcó un grupo de cinco adolescentes francófonos del programa socio-educativos Jóvenes en mar y sus dos educadores, en colaboración con la asociación Pacífic, y un ilustrador del programa cultural “En el espejo de Magallanes”, Aloys Lolo. Diario de a bordo.

" Indonesia, Yakarta, Marina Batavia. La semana que precede a la salida, el jueves, 12 de abril de 2018, se anuncia ajetreada para la tripulación: se la dedica al abastecimiento de víveres. Se trata de no dejar nada al azar en la elección y el almacenamiento de los víveres frescos y productos no perecederos para 12 personas durante 2 meses. El director de orquesta en la materia, es otra vez Yffick el segundo, había supervisado la misma operación tan delicada como esencial dos años antes cuando el velero zarpaba de Chile para su travesía por océano Pacífico, es decir sabe bien de que se trata …

Nosotros aquí, entre el tráfico de la megalópolis de Indonesia, entre tiendas y mercados, tratando de reunir todos los víveres necesarios para alimentar los 12 estómagos que el aire de mar y el ejercicio físico que conlleva la navegación van a necesitar.

Es la ocasión, para la tripulación, de experimentar la vida cotidiana de los indonesios, y de descubrir los mercados en donde las verduras bordean las calles y las plazas en forma piramidal. Una industria artesanal a cielo abierto. Los portadores llevan las bolsas sobre sus espaldas, los motocarros se hunden bajo montones de coco, Yffig, como siempre, se divierte probando el alimento tradicional especiado, nada le da miedo.

Al final, diez carritos, que debemos transportar zigzagueando para alcanzar los taxis que nos esperan para llegar a la marina. Allí, las operaciones de transbordo toman horas, ya que el barco se encuentra anclado a 800 metros de la costa

El barco está equipado con 1800 litros de agua potable y de un desalinizador, pero el avituallamiento comprende también agua al por mayor en bidones de 5 litros, para hacer frente a cualquier imprevisto. Porque en mar sin agua potable, la vida útil de un ser humano no es larga, tres días a lo sumo … Hay que pensar también en las piezas de recambio esenciales las que se podrían necesitar en caso de problema mecánico u otro.

A partir del 8 de abril, el equipo cuenta con todos sus miembros. Además de Pere (capitán), Yffig (segundo), Inès (jefe de cuadrilla y coordinadora científica) y Léa (jefe de cuadrilla) embarcaron Gérard (educador-navegante) y Jacques (acompañante) y su grupo de 5 adolescentes ginebrinos del programa socio-educativos Jóvenes en mar (Jordan, Max, Nitaah, Sidney, Zayan), y por fin el dibujante ginebrino Aloys, el decimotercer ilustrador del programa cultural En el espejo de Magellan

Todo este pequeño mundo debe encontrar su sitio y sobre todo aprender de la vida a bordo, para las maniobras, reglas, el funcionamiento. Las maniobras, el nombre de los cordajes, la manera de izar o bajar una vela, campo de Yffig. Pere, navegación, mapa y compás en mano. También se trata de ser estricto y claro sobre la utilización de la ducha, los aseos, sobre las reglas que rigen las comidas, el hecho por ejemplo que nadie debe servirse por su cuenta cuando tiene hambre. Fijar un plan para que la vida a bordo se organice armoniosamente entre 12 individuos que van a vivir juntos en un espacio reducido las 24 horas del día …

Cuando Flor de Pasión está listo para levar anclas y la aventura está a punto de comenzar, algunos incidentes afortunadamente menores ya dan una idea de la amplitud que pueden tomar algunos problema en medio del océano: Gérard  se lastima ligeramente la mano cuando suben el semirrígido a bordo; el cabrestante (equipo eléctrico que sirve para subir y bajar el ancla y su cadena) queda bloqueado en la  posición para bajarla; el desalinizador da signos de que algo anda mal, conduciendo a los marineros a divisar una escasez de agua dulce…

A pesar de estos primeros inconvenientes, Flor de Pasión zarpa bajo la mirada de la Marina de Indonesia que sigue a la tripulación a buena distancia. El mar es bello. El viento no quiere pasar la barra de los 5 nudos y hay que ayudar a las velas encendiendo el motor.

Algunos días más tarde el velero atraviesa el estrecho de Sonda que separa Sumatra al norte y Java al sur, zigzagueando entre muchos buques de todo tipo en este eje importante marítimo, todo sobre un fondo de estación petrolera de los colores de Disneyland. Luego anclamos por primera vez en Rakata a los pies de Krakatoa. Espectáculo sorprendente de este volcán siempre activo y cuya erupción violenta en 1883 provocó la devastación en la región llegando hasta Europa, causando decenas de miles de muertos.

El cráter siempre está humeando, pero con poca actividad. Y todo el mundo a bordo aprovecha la oportunidad para el primer (y último) baño antes de la escala próxima en las islas Cocos.

En este día, 12 de abril, hace casi tres años, día tras día desde el comienzo de la expedición en Sevilla, Flor de Pasión deja Yakarta para comenzar la travesía del Océano Índico. Comienzan entre 4 y 6 semanas de navegación hasta Madagascar para la tripulación y los diferentes pasajeros que han embarcado en la capital de Indonesia, un grupo de cinco adolescentes ginebrinos y sus dos educadores del programa socio-cultural Jóvenes en el mar y un treceavo ilustrador del programa En el espejo de Magallanes, Aloys Lolo. Se espera la llegada para fin de mayo, mediados de junio a Nosy Be al norte de la isla africana.

Al dejar Yakarta por el mar lo mismo que al llegar, cruzamos la ruta de aproximación de los aviones de línea que aterrizan en el aeropuerto internacional viendo el sobrevuelo de estos aviones, cada minuto, es espectacular. Contrasta la ausencia de todo sobrevuelo en otras regiones del globo al margen de los flujos aéreos, como en el caso entre Singapur y Yakarta. Es lo que les espera a las doce personas a bordo en lo mejor del océano Índico.

Con esta nueva partida se cierra el capítulo Sudeste asiático de la expedición: seis meses de navegación desde Papua-Nueva Guinea, las provincias orientales de Indonesia y en particular las Molucas, las Filipinas, Brunei, Malasia, Singapur luego de nuevo Indonesia. Pronto se abrirá el capítulo africano, el penúltimo antes de la vuelta a Sevilla.

Luego de siete días de navegación desde Singapur, Flor de Pasión llega a Jakarta tal como estaba previsto el 2 de abril de 2018 y ancló en la Marina Batavia, ya que debido a la poca profundidad en el puerto deportivo no pudo amarrar en el pontón.